Carlos Fuentes, El gallo de oro y Avatar

por el 16/05/12 at 1:01 am

Alfonso Quiñones
CANNES, FRANCIA. Amanece en Cannes (hoy se inaugura la 65 edición del Festival de Cine), son apenas las 6 de la mañana y me entero de la noticia. Ha muerto, en México, Carlos Fuentes. Hace dos años, en ocasión de la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, visitó República Dominicana. Por aquellos días precísamente acababa de ver nuevamente por Internet una vieja película siempre nueva del cine mexicano: “El gallo de oro”, cuyo guión se debió a Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez.
Después de un almuerzo en la dirección de Diario Libre, en la que participó un grupo de intelectuales dominicanos, le pregunté al autor de “Gringo viejo” cómo había sido la experiencia de trabajar junto a Gabriel García Márquez en el guión de la película “El gallo de oro” (1964), basada en un cuento de Juan Rulfo. Esto me respondió: “El Gabo y yo formamos un equipo de escribir guiones, como una forma de vida. Entre otras cosas hicimos ‘El gallo de oro’, y sufrimos mucho, entre otras cosas, por nuestras propias ineficiencias. Nos sentábamos y El Gabo decía: ‘Oye ese adjetivo es muy malo’ y nos metíamos un día sufriendo el adjetivo. Al día siguiente yo le decía ‘esa coma está muy mal puesta’ ‘¿cómo que está mal puesta?, yo sé poner comas’ y nos metíamos un día discutiendo la coma”. Al final, aseguró: “la película ha ganado con el tiempo”.
“El gallo de oro”, protagonizada por Ignacio López Tarso y Lucha Villa, fue dirigida por Roberto Gavaldón y producida por Manuel Barbachano Ponce.
Ante otra pregunta sobre cómo veía el futuro del cine ante un fenómeno como “Avatar”, confesó: “Yo no he visto Avatar, no pienso verla. Me asusta mucho verla. Veo más bien una película que me gustó mucho, de la ex mujer del director de Avatar que me gustó mucho y es la prueba de que siempre se puede hacer buen cine”, dijo refiriéndose a la cinta de Katryn Bigelow, “En tierra hostil”, que acaparó ese año los premios Bafta en Londres, y le arrebató en los Oscar 6 codiciados premios a su ex marido, dejándolo humillado con apenas tres, ese mismo año.
Al día siguiente lo vi irse de regreso a su país, acompañado de su esposa Silvia, desde la puerta del lobby del hotel Jaragua. Montó en el auto oficial que lo llevaría al aeropuerto y me dijo adiós con la mano, ya para siempre. Así lo tengo detenido en un cuadro de película, tras el grito de Dionisio Pinzón, aquel humilde pregonero de “El gallo de oro”: “Silenciooooooo, señores…! ha muerto Carlos Fuentes!!!”.

20120516-070409.jpg

Deja un comentario


Protected with IP Blacklist CloudIP Blacklist Cloud